Diez frases medievales que te tumbarán el ánimo

El Romancero español es un texto canon dentro de la literatura universal. Es una antología de pequeños poemas que van desde el siglo XIV hasta el XVIII. Aunque en ese entonces no eran considerados como poemas, sino más bien como canciones o textos musicalizados que la gente popularizó. Eran, digamos, casi como las noticias de la época. Su fama, sin embargo, no se da sino hasta el siglo XV cuando se hicieron recopilaciones llamadas “romanceros”, pero no porque fueran románticos, sino porque están hechos en romances. Es decir, en versos octosílabos y de rima asonante.

     Los temas son muy variados, existen desde los amorosos hasta los de carácter bíblico y mítico. La manera de contar las cosas los sigue haciendo vigentes, pero nosotros te traemos las diez frases más trágicas en la historia medieval.

 

  1. Júntanse boca con boca,

juntos quieren dar el alma;

llora el uno, llora el otro,

la tierra toda se baña;

allí donde los entierran

nace una azucena blanca.

Romance de Tristán de Leonís y la reina Iseo

 

  1. Desque hube retornado,

a la sepultura fui;

con lágrimas de mis ojos

llorando decía así:

–Acógeme, mi señora,

acógeme a par de ti.

Romance del desdichado

 

  1. ¿Dólos mis amores, dólos?

¿dónde los iré a buscar?

Mar abajo, mar arriba,

diciendo iba un cantar.

Romance que dicen

 

  1. Serán malas las tus hijas

por tu culpa y mal gobierno

y tu hermano don Enrique

te habrá de heredar el reino;

morirás a puñaladas,

tu casa será el infierno.

 


Romance del rey Don Pedro

 

  1. No sé cuándo es de día

ni cuándo las noches son

sino por una avecilla

que me cantaba al albor.

 

check out the (good) book!
Romance del prisionero

 

  1. Si no me abres, tú mi vida

aquí me verás matar.

Romance “yo me era mora Moraima”

 

  1. Aquel perro de aquel Cid

prendérelo por la barba;

su mujer doña Jimena

será mi captivada.

Romance del Cid

 

  1. ¡Socorredme, Montesinos,

que el corazón me desmaya!, […]

la vista tengo perdida,

mucha sangre derramada; […]

¡Abrazadme, Montesinos!

que a mí saléseme el alma!

Romance de la muerte de Durandarte

 

  1. No pudo Horacio sufrir

maldición de tan gran ira:

arremetió a su hermana,

aunque mucho la quería,

y dióle tal estocada

que allí la dejó tendida.

Romance de Horacio

 

  1. Y delante los mis ojos

la veo yo degollada.

Plega a los dioses, Pirro,

que muerte mueras muy mala

y nadie no te socorra,

para que me vea vengada.

Romance de la reina Hécuba y de su muerte

 

¿Pensaste que el pasado no era tan cruel como nuestros días, verdad? Coméntanos cuál te gustó más.

 

Por Tonatiuh Higareda

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