Los peores consejos que dio Ovidio para amar. Vol. II

¡Sí! Como te lo prometimos, Ovidio el latino está de regreso. La segunda parte del Arte de amar se enfoca en consejos que desde la perspectiva del poeta logran una técnica para un tema recurrente en la literatura: el amor.

Si leíste la primera parte (si no, qué estás esperando, hazlo AQUÍ), sabes que Ovidio pensaba el amor no como un sentimiento, sino como una función puramente social. Otro punto importante es que toda la obra está plagada de una intención hedonista, en la cual el placer juega un papel destacadísimo. Por eso es un arte, porque el amor debería despertar también un placer estético, producto de una técnica. Sin más, mujeres, les presentamos los peores consejos que al latino se le ocurrieron:

Diviértete y que nadie te diga nada

No dejes que nadie te diga: se te está pasando el tren. Las mujeres también tienen derecho a divertirse, especialmente cuando eres joven y bella, o después te arrepentirás de no haberlo hecho. Dice el poeta: “Los años se van igual que el agua cuando fluye”.

No hay mujer fea, sino pobre

La mejor belleza para Ovidio son los cuidados personales y no los cánones que la sociedad impone. Aunque bueeeno… luego sale con que te arregles para agarrar un buen partido. Lástima, tan bien que iba…

¿Gastar en ropa?

¡No! Ovidio dice que hay mejores ropas a precios muy baratos, no vistas tu fortuna, mejor disfrútala.

El terrible cabrón de los sobacos

¡Khé! Sí, antes al macho cabrío, o cabrón, se le asociaba al olor de las axilas. Lo que recomienda es que las asees. También recomienda que uses albayalde (un tinte blanco) en la cara y pongas color en las cejas y las mejillas.

Oi nomás ese cumbión

Aprende a bailar, a mover las caderas y a andar con paso sexy. Así puedes tener varias miradas tras de ti.

El físico atrae, pero la lectura enamora

Porque la belleza no lo es todo; una mujer que lee, es más atractiva. Ovidio recomienda las lecturas eróticas de Safo, o los poemas de Tibulo y Propercio.

Si te vas a enamorar, que sea de un poeta

Puedes andar con muchos, pero sentir amor… eso sólo con los poetas. La razón, según Ovidio, es porque con ellos alcanzarás la inmortalidad. Vuélvete su musa y oblígalos a que te hagan poemas.

Hazle creer que tienes otro amante

Lo peor que puedes hacer es que tu galán te sepa suya. Con ciertas acciones, como un mensaje (hecho por ti, claro) o una llamada de un “amigo”, hazle creer que él no es indispensable, que en cualquier momento te puede perder si no se pone las pilas.

Ponle los cuernos

¿Quién dijo que la infidelidad es sólo para los hombres? Burla la vigilancia de tu amante y vete con quien quieres a hacer lo que quieras. Recuerda que el placer es lo primero.

Finge el orgasmo

Asegúrate primero que te haga sentir y guíalo para que esto suceda. Aunque ya si de plano es muy torpe, no lo hagas sentir mal y “finge dulces placeres con suspiro engañoso”.

Por Tonatiuh Higareda

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