¿Qué es un soneto y cómo escribirlo?

“Un soneto me manda hacer Violante

que en mi vida me he visto en tanto aprieto”.

Lope de Vega

Una de las formas más conocidas de la poesía es el soneto, pero para muchos este tipo de estructura poética es un dolor de cabeza. Casi siempre porque se le asocia con los poemas rebuscados de Sor Juana, Lope de Vega y Quevedo. La razón es que este tipo de poemas eran los preferidos para los escritores de los Siglos de Oro, por allá del siglo XVI.

    Para que ya no te quiebres la cabeza, nosotros te enseñaremos qué es un soneto y cómo se analiza.

    Un verso es una línea poética. Algo como “un verso me manda a hacer Violante” y para que un verso pueda ser un verso, necesita de otro. Es extraño cómo para existir tiene que haber dos de ellos. Bien, esto era lo fácil. Ahora no tanto:

   Cada verso del soneto deberá tener once sílabas, ¡once! No se te olvide. ¿Que cómo las cuentas? Cada sílaba tiene una vocal en su interior, o sea, su núcleo es vocálico: so– ne– to, ¿ves?

bur-la-bur-lan-do-van-los-tres-de-lan-te

1  – 2 – 3 –  4 –  5 –  6 – 7 –  8 – 9 – 10 -11

 

Lo que sigue es donde seguro se te complica más. Cada verso, sin embargo, no necesariamente se cuenta de esta manera, y es que hay ciertos fenómenos que lo complican. La sinalefa es el primero y consta de sílabas que se pueden unir porque su sonido es igual o se hace un diptongo (un diptongo es un sonido compuesto por dos vocales):

 

Que en mi vida me he visto en tanto aprieto

 

    ¡Khé! Eso tiene más de once, ¿verdad? Pues no, en realidad sí cumple la regla y es precisamente por la sinalefa. Veamos el verso otra vez, pero ahora dividido con la sinalefa:

 

Queen- mi- vi- da – mehe- visto- en- tan- toa- prie- to

sonetouno

    Como viste, los sonidos que son iguales como “queen” se pronuncian en una sola sílaba y es porque trata de imitar el habla común. El otro fenómeno es el hiato y consiste en lo contrario; es decir, en separar dos vocales fuertes ya sean “naturales” como a, e, o o por acentuación í, ú.

 

sen-ti-mien-to-gui-ta-rray-poe-sí- a

 

    En “poesía” se separó la í y la a mediante un hiato. También puede ocurrir dentro de la palabra con una diéresis; por ejemplo, si quieres dividir una palabra que no tenga o necesite acento, entonces le pones una diéresis: en lugar de suave, pones süave; de este modo dirás su-a-ve.

     Bien, ya estás a la mitad. Otro de los errores comunes es la acentuación y la adición o sustracción de sílabas. Cuando una palabra tiene acento en la última sílaba se le agregará la misma vocal dos veces, para representar dos sílabas, o sea doble sonido:

    Ya es tiempo, nunca había cantado así

Yaes-tiem-po-nun-ca- ha-bí- a- can- ta- do- así-i     10+1= 11

 

     Por otro lado, si acaba en esdrújula, es decir, su acento recae en la antepenúltima sílaba, entonces quitarás una sílaba. Cuando se pronuncia una esdrújula, la lengua retrae la última vocal de la palabra:

 

y no por eso perderá sus méritos.

y-no -por – eso- per- de- rá- sus- – ri- tos         12-1= 11

 

    Bien, ya lo tienes dominado. Luego, estos versos se agrupan en estrofas, que son el equivalente a los párrafos de un texto común. Dependiendo del número de versos que haya en una estrofa tendrá un nombre. El soneto sólo utiliza de dos tipos: el terceto y el cuarteto; así como su nombre lo indica, el terceto se compone de tres versos y el cuarteto, de cuatro.

Yo pensé que no hallara consonante,

y estoy a la mitad de otro cuarteto;

mas si me veo en el primer terceto,

no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando,

y parece que entré con pie derecho,

pues fin con este verso le voy dando.

sonetodos

    Un soneto tendrá dos cuartetos al inicio y dos tercetos al final. Por último, la rima. Puede ser que el primero verso rime con todos los demás, o que rime uno y uno, o como tú quieras, casi siempre cambiando la rima en los tercetos. Lo tradicional, sin embargo, es el modo ABBA ABBA CDC DCD. Otra vez: ¡Khé!

    Sí, el primer verso rimará con el cuarto; el segundo con el tercero. En los tercetos el primero con el tercero y el segundo con el primero del siguiente terceto. Para que lo entiendas mejor, te ponemos este poema de Lope de Vega:

Un soneto me manda hacer Violante   A

que en mi vida me he visto en tanto aprieto;   B

catorce versos dicen que es soneto;   B

burla burlando van los tres delante.  A

Yo pensé que no hallara consonante,   A

y estoy a la mitad de otro cuarteto;  B

mas si me veo en el primer terceto,  B

no hay cosa en los cuartetos que me espante.  A

Por el primer terceto voy entrando,   C

y parece que entré con pie derecho,  D

pues fin con este verso le voy dando.  C

Ya estoy en el segundo, y aun sospecho  D

que voy los trece versos acabando;   C

contad si son catorce, y está hecho.   D

     Ahora ya sabes cómo analizarlo. ¿Fue fácil, verdad?

 

Por Tonatiuh Higareda.

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