¿Para qué ver CSI cuando se tiene a Michael Connelly?

En las últimas décadas la televisión ha visto ir y venir series policiacas en las que los criminales cada día son más astutos y crueles. A la par, los detectives se vuelven más y más especializados. Ya no basta con ser un policía detrás de un escritorio, ahora hay que ser químico, especialista en ADN y hasta antropólogo forense. Existe, sin embargo, un escritor que le ha dado la vuelta a este tipo de crímenes y que sus libros superan por mucho a los mejores episodios de las cadenas televisivas.

         Michael Connelly es un periodista estadounidense que durante muchos años se dedicó a hacer reportaje criminal en el diario Los Angeles Time. Connelly sabe cómo aprisionar a quien pase la mirada por sus textos; las primeras páginas de sus libros son tan intrigantes que hacen que el lector quiera seguir  para poder descubrir por fin al criminal. Tal vez lo aprendió de Raymond Carver, el máximo exponente del realismo sucio norteamericano, a quien leyó durante sus años en la universidad. También se nota su influencia en la creación de sus personajes, siempre sobrios, profundamente reflexivos, pero desarticulados, cortos de palabras. No son eruditos, son personas que buscan un poco de justicia y redención en un mundo que parece estar condenado.

        Harry Bosch es quizá su personaje más conocido, ha sido el protagonista en más de trece novelas de Connelly. La más reciente es Del otro lado, una de las novelas negras más vendidas en el último año. Normalmente estamos acostumbrados a que los best sellers sean malos o que estén pensados bajo estudios de mercado que sólo buscan conseguir ventas absurdas, sin pensar jamás en la calidad literaria del libro.

        Con Del otro lado no pasa eso, Connelly no es un autor novato y le interesa ofrecer una trama bien argumentada y que no caiga en los lugares comunes. Desde su época como periodista Connelly estaba comprometido con sus lectores; de hecho fue finalista al premio Pulitzer; después, en sus primeros años como escritor ganó el premio Edgar, el galardón de la literatura de misterio por Mejor primera novela, otorgado por la Asociación de Escritores de Misterio de Estados Unidos.

Connelly 1

       La historia de Del otro lado gira en torno a tres ejes principales. El primero es el asesinato de Lexi Parks, subdirectora municipal de West Hollywood, quien fue encontrada en su lujosa casa. El crimen es espantoso, la mujer fue golpeada hasta la muerte y se sabe que fue violada, lo que no se conoce a ciencia cierta —Connelly remueve la llaga para conmover aún más a su lector— es si ocurrió antes de atizarle la cara hasta dejar los huesos visibles o cuando ya estaba muerta y la habitación se había inundado de sangre. No hubo rastro de robo o de manipulación de las cerraduras, lo único que hallaron del criminal fue semen en varias partes del cuerpo de la víctima.

       Eso conduce al segundo entramado. El ADN pertenece a Da’Quan Foster, un exmiembro de una pandilla de Los Ángeles llamada Rollin’40s Crips. Algunos años antes se le había detenido por sospecha de violación, pero había librado la condena porque no se hallaron pruebas que lo incriminaran. Foster contrató a Mickey Haller como su abogado y le aseguró que él no era culpable, pero que no puede decirle por qué, la razón es es un secreto que, aunque puede salvarle la vida, lo destruiría si llegara a ser público.

      Haller es el vínculo con el tercer eje: Harry Bosch. El expolicía fue obligado a retirarse por un pleito con sus superiores. Bosch siempre ha estado del lado de los “buenos”, pero ahora tiene que vivir una lucha interna. Sus relaciones fracasan continuamente, su hija, con la que tiene apenas unos años de convivir con ella, lo rechaza cada vez que puede y la institución policiaca a la que perteneció tantos años también reniega de él. Bosch se ha vuelto un marginado y un personaje más oscuro que  desconfía del sistema. Haller es su hermanastro y sabe por lo que pasa, de algún modo lo identifica con Foster, el supuesto criminal. Ambos buscan redención y comparten los mismos ideales, así que él es el indicado para absolver al expandillero.

       Las tres tramas se unen de manera sutil y Connelly va creando una conexión con el lector y sus personajes. La construcción de éstos crea una empatía con quien los lee, los obliga a preguntarse también por todas esas pistas e indicios que apuntan a diferentes sospechosos. Una red se va construyendo y se vuelve más y más compleja, al mismo tiempo que la narrativa y la psicología de los personajes se hila y profundiza.

       Connelly es un maestro del misterio y no teme ser explícito cuando así lo desea. Su pasado periodístico se nota y aquello que parece ficción nos conmueve tanto como si una noticia fuera.

      Si deseas leer un fragmento de este libro, te compartimos el capítulo cuatro, uno de los más intrigantes de Del otro lado.

Por Tonatiuh Higareda

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