15 cosas que sólo los lectores de ebooks entenderemos

Leer o no leer e-books, he ahí el dilema. El debate sobre la lectura digital está más vivo que nunca, las batallas entre los amantes del papel y los adeptos a su Kindle son campales. Letras por allá, insultos por acá y uno que otro lugar común huérfano que paga el precio de los descuidados de la argumentación. Es cierto, quizá el ebook no sea tan generoso a veces, pero vaya que nos ha salvado tiempo en más de una ocasión cuando de hallar un libro imposible de encontrar se trata. Si son tus preferidos o no, no importa, si has leído en tu celular o tableta, te vas a identificar con alguno de estos puntos:

 

    1. Ya lees en el transporte público.

      Sabes que algo de más de 300 páginas será imposible de leer en lugares como en un camión; el ebook, por el contrario, puedes leerlo en donde sea por el peso y tamaño de tu dispositivo.

 

    1. Aunque te canse la vista.

       Tienes razón, una de las grandes desventajas es que no pasará mucho tiempo para que quedes ciego con esa horrible luz blanca.

 

    1. Puedes leer en la noche.

       Ahora la luz brillante no es tan mala, ¿verdad? Ni las pequeñas lámparas sirven tanto como un buen regulador de iluminación.

 

    1. Obtienes los libros de inmediato.

      ¿Has perdido toda la tarde buscando un libro y cuando por fin sabes en qué biblioteca se encuentra, ya se lo llevaron? Con el ebook sólo tienes que ir al website de tu librería favorita.

 

    1. Ya no usas separadores.

       Esto, a decir verdad, es una desventaja. Cuántas veces has querido tener uno de esos separadores ingeniosos que ves en la red… Aquí no puedes usar nada.

 

    1. Dejar notas es un calvario.

      Sí, en el libro impreso (si es tuyo, claro) lo único que necesitabas era una esquina libre y un lápiz bien afilado. En el ebook tienes que ir al menú, buscar herramientas, hacer click en la nota, colocarla bien en el texto que quieres resaltar, etcétera, etcétera… Hacer una nota es tan cansado que es mejor ni intentarlo.

 

    1. Tampoco puedes subrayar.

      Bueno sí, pero ocurre lo mismo que en el punto anterior. Además, la tecnología táctil no siempre es de fiar, siempre acabamos subrayando cosas que ni queríamos.

 

    1. Puedes guardar cuantos quieras.

       Claro, si tienes una memoria lo suficientemente grande para almacenar todo lo que tu librero físico podría contener.

 

    1. Ya nunca te cansas ni te duele la espalda.

       Si has cargado más de cuatro libros en tu mochila sabes lo que el ebook representa en términos de comodidad.

 

    1. Citar es la muerte.

       ¿Tienes alguna idea de cómo se cita un libro electrónico? De por sí la citación es un dolor de cabeza, los ebooks vinieron a empeorarlo.

 

    1. Si no te acuerdas de la página, menos de los caracteres.

       Si eres de los que lees más de un libro a la vez, pero nunca te acuerdas de la página, qué te hace creer que te acordarás del número de caracteres en el que te quedaste. Afortunadamente hay otras apps que ya tienen el número.

 

    1. Extrañas el olor de libro.

       Viejos, nuevos, como sea, todos huelen rico. El ebook sólo huele a la grasa de tus dedos y a plástico. Iug.

 

    1. Pero no extrañas las letras chiquitas.

      Bendito el que hizo el zoom en los ebooks. Esas ediciones que antes eran una tortura de tipografía número ocho, hoy son el pasado. ¡Alabado sea el zoom!

 

    1. Odias la textura de plástico.

       Sí, lo sabemos, sentir los diferentes tipos de papel es la gloria para todo buen lector. Jamás se podrá comparar el ebook con su sobriedad y plasticidad.

 

  1. Ya no tienes que prestar libros.

    Si eras de las personas a las que nunca le devolvían los libros, por fin tienes una opción viable. Sólo tienes que darle “compartir” y esparcir el conocimiento sin temor a nunca recuperarlo.

 

¿Con cuál te identificaste? Comenta.

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